La industria floricultora ha alcanzado altos niveles de tecnificación en el manejo de los cultivos y en la postcosecha. Sin embargo, uno de los factores que requiere mayor atención es el control de la carga microbiana presente en los ambientes donde las flores son clasificadas, hidratadas, almacenadas y preparadas para su exportación.
Cuartos fríos, salas de empaque y áreas de proceso pueden convertirse fácilmente en reservorios de bacterias, hongos y levaduras cuando existen condiciones de humedad, circulación continua de material vegetal y superficies de difícil acceso. Bajo estas circunstancias, la permanencia y proliferación de microorganismos en el ambiente puede incrementar la aparición de problemas de calidad.
Tradicionalmente, la desinfección de espacios se realiza a través de termonebulizadora o fumígenos basados en moléculas fungicidas tradicionales. Estas opciones tienen como desventajas que requieren equipos especializados, alta intervención del personal, y/o la categoría toxicológica y riesgos asociados a esta.
Frente a esta necesidad surge una nueva tecnología: Chrysal AireZen, una solución diseñada para controlar la carga microbiana en cuartos fríos y salas de postcosecha.
¿Qué es Chrysal AireZen?
Chrysal AireZen es un fumígeno de última generación con tecnología Azeotécnica, que bajo una aplicación homogénea y sin intervención manual compleja, asegura condiciones asépticas en cuartos fríos y salas postcosecha.
El resultado es un ambiente con menor presión microbiana, condiciones más estables para la operación y un complemento efectivo dentro de los programas integrales de higiene y bioseguridad en postcosecha.
Tres atributos que diferencian a Chrysal AireZen:
- Tecnología de última generación para ambientes asépticos
La tecnología Azeotécnica asegura una combustión lenta y a menor temperatura respecto a otros productos comerciales basados en polvorín. Con esta tecnología Chrysal AireZen produce un humo blanco, fino, con partículas cercanas a 1 micrón. Las partículas permanecen suspendidas hasta 12 horas, favoreciendo una distribución homogénea dentro del espacio y aumentando la probabilidad de contacto con los microorganismos presentes en el aire. Esta característica permite alcanzar rincones, ductos, estanterías, techos y otros puntos donde la limpieza manual es de difícil acceso y menos eficiente.
- Producto seguro y sin residuos visibles para tus flores
Una de las principales preocupaciones durante cualquier proceso de desinfección espacios cerrados consiste en evitar efectos negativos sobre la calidad de la flor. Chrysal AireZen es un producto noble con tus flores, no incorpora fungicidas agrícolas tradicionales, no genera residuos visibles tipo ceniza y no tiene problemas de fitotoxicidad o
azulamiento cuando se aplica a la dosis recomendada.
Su principal ingrediente activo, Osalmida (10 % p/p), actúa a través de diferentes mecanismos de acción que incluyen alteración de la permeabilidad de la membrana celular, modificación del transporte de iones, inhibición de la síntesis energética y daño del ADN microbiano (Biersack, 2024; Kauerová et al., 2023). La formulación incorpora además aceites esenciales de tomillo y salvia, ricos en compuestos fenólicos y sesquiterpenos con reconocida actividad antimicrobiana, que complementan la acción del ingrediente activo sobre bacterias, hongos y levaduras (Hyldgaard et al., 2012).
La combinación de varios mecanismos de acción disminuye la probabilidad de selección de microorganismos resistentes y convierte a Chrysal AireZen en una alternativa innovadora dentro de los programas de asepsia de espacios.
- Operación más eficiente
Chrysal AireZen presenta unas ventajas importantes desde el punto de vista operacional cuando se compara con el uso de termonebulizadora. Su aplicación no requiere equipos especializados, ni tiempos de aplicación prolongados, reduciendo así la complejidad operativa y facilitando su ejecución en el día a día.
Una vez activado, el humo se dispersa de manera uniforme por todo el espacio, reduciendo significativamente la intervención directa del personal durante la desinfección. Esto se traduce en una operación más sencilla, menor inversión de tiempo, reducción de la exposición de los operarios y una implementación más práctica dentro de la rutina de trabajo de la postcosecha.
Resultados que respaldan la tecnología
Las evaluaciones realizadas en condiciones comerciales muestran que Chrysal AireZen logra una reducción de la carga microbiana presente en los ambientes tratados. A continuación, se presentan los resultados en cuartos postcosecha de tres fincas diferentes (Figura 1). En la evaluación antes del tratamiento se evidencia que la carga microbiana inicial varía entre fincas, siendo las fincas 1 y 3 las de mayor carga microbiana y la finca 2 la de menor presión. Los resultados 2 días después de la aplicación, muestran la reducción de la presión microbiana en las 3 fincas, evidenciando que este efecto se mantiene incluso dos días después de la aplicación del producto.
Modo de uso
Para el correcto uso del producto, previo a la aplicación se debe calcular el volumen efectivo del área a tratar considerando únicamente el espacio libre del cuarto frío o sala de postcosecha. Para esto se deben tomar las medidas de alto x ancho x largo y luego restarle el porcentaje del cuarto que se encuentre ocupado (por ejemplo, con estanterías, baldes, flores, etc). Este volumen libre calculado se multiplicará por la dosis del producto y se aproximará a la presentación de Chrysal AireZen más cercana (50, 100, 250 y 500 g).
Chrysal AireZen dispone de tres esquemas de aplicación según el objetivo sanitario:
- Dosis curativa: 1 g/m³, recomendada para descontaminaciones profundas cuando el espacio cerrado se encuentra vacío y no se ha desinfectado en un tiempo prolongado.
- Dosis preventiva: 0,33 g/m³, orientada al mantenimiento periódico de salas postcosecha con alta carga, solamente cuando se encuentran vacíos.
- Dosis regular: 0,15 g/m³, recomendada para las aplicaciones regulares, cada 7 o 15 días, en cuartos con presencia de flores.
Dependiendo de la intensidad de uso del espacio, se recomienda realizar aplicaciones cada 5-7 días en salas con alta rotación o movimiento de flor, y cada 10-15 días en áreas con menor movimiento.
Conclusión
Chrysal AireZen se integra al portafolio de Chrysal como una solución innovadora que responde a las necesidades de los productores. Sus atributos lo diferencian de las soluciones actuales en el mercado, constituyéndolo como una tecnología novedosa, libre de moléculas fungicidas tradicionales y seguro para las flores. Porque proteger la flor también significa proteger el entorno donde permanece.
Los invitamos a acercarse al equipo técnico de Chrysal para descubrir cómo integrar Chrysal AireZen dentro de su programa de desinfección de espacios para lograr ambientes más seguros y asépticos para resultados más consistentes.
Bibliografía
Biersack, B. (2024). The antifungal potential of niclosamide and structurally related salicylanilides. International Journal of Molecular Sciences, 25(11), 5977. https://doi. org/10.3390/ijms25115977
Hyldgaard, M., Mygind, T., & Meyer, R. L. (2012). Essential oils in food preservation: Mode of action, synergies, and interactions with food matrix components. Frontiers in Microbiology, 3, 12. https://doi.org/10.3389/fmicb.2012.00012
Kauerová, T., Pérez-Pérez, M. J., & Kollar, P. (2023). Salicylanilides and their anticancer properties. International Journal of Molecular Sciences, 24(2), 1728. https://doi. org/10.3390/ijms24021728
Elaborado por: Kristal Castellanos
Líder de Investigación y Desarrollo



